Empecé mi “field placement” esta semana en la escuela cristiana en Zeeland. Para la primera mitad del semestre estoy observando una clase de estudiantes en el primer grado con la maestra Señora Nuñez. Hay veintiocho estudiantes en la clase, que es un tamaño bastante largo, entonces la maestra tiene un asistente. La Señora Nuñez y su asistente comparten tiempo con los estudiantes durante el día. La Señora Nuñez enseña las matemáticas por la mañana y después del receso, el asistente enseña o las ciencias o los estudios sociales.
En este día, la clase empezó con una presentación de un grupo de Costa Rica. Ellos presentaron sobre los animales, atracciones turísticas, la comida, y la música y los bailes de Costa Rica. Por empezar el día con la presentación, la Señora Nuñez tuvo que hacer las actividades de “empezar el día” más tarde. Normalmente no voy a estar en la clase para ver estas actividades, pero este día sí yo estaba entonces ahora yo sé que pasaría cada mañana. La Señora Nuñez llevar las actividades mientras que los estudiantes le dicen las respuestas. Ellos deciden el día – que es el día de la semana y que es la fecha. Deciden el tiempo del día. Los estudiantes practican su verso de la biblia para la semana o cada individuo tiene que recitarlo por memoria a la Señora Nuñez. Después, ella recibe cinco oraciones específicos de los estudiantes y todos oran.
Hay un sistema de la disciplina que usa las gemas. Cada semana, cada estudiantes recibe ocho gemas y durante la semana y cuando alguien se porta mal, tiene que poner una en la jarra. Si un estudiante tiene todas al fin de la semana, recibe diez minutos extras para el receso un día. También hay un sistema de las recompensas para los estudiantes. Todos reciben tres chips cada día y cada vez que un estudiante habla en español para una respuesta o una pregunta durante una lección, puede poner uno en una caja y si no tiene ningunos más, recibe un punto extra en su nota para el día. A mí me gusta la idea de estos dos sistemas porque promover la conducta buena.
Yo miré la habilidad de comunicarse en la lengua segunda sin usar la lengua natal, aunque no se sabe las palabras exactas en los estudiantes. Durante la lección de matemáticas, un estudiante explicaba como un lado de los números bajaba mientras el otro subía, pero no sabía las palabras “bajar” ni “subir.” Entonces, describió “baja” como en una línea los números empezaban muy altos y terminaban más bajos.
¡Me sorprendieron mucho las habilidades de estos estudiantes en usar el español para comunicarse en la clase!
